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Al ver a Ashley Vázquez-Hernández, de 16 años, sumergirse en el agua de la piscina del East High School y moverse con elegancia por el carril de competición, uno nunca sabría lo que le ha costado llegar hasta aquí.

 

Vázquez-Hernández sabe lo que es no poder respirar. La estudiante de tercer año de secundaria padece fibrosis quística desde que era recién nacida. Esta enfermedad ataca los pulmones y no tiene cura conocida. Cuando era más joven, Ashley no podía estar en el agua fría más que unos cuantos minutos seguidos.

 

“Antes tenía que ver a mi hermana nadar, y yo estaba en las bancas con mi oxígeno”, dijo. “Me ponía muy triste y me daba envidia”.

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Luego, hace tres años, estuvo a punto de perder la vida.

 

“Los médicos no tenían muchas esperanzas para mí”, dijo Vázquez-Hernández. “Así que la última opción que tenían era el doble trasplante de pulmón”.

 

La arriesgada operación fue un éxito.  La recuperación tardó mucho tiempo. Por fin pudo empezar las clases de natación.

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Durante el verano de 2021, el entrenador de natación de East la vio nadar.

 

“Dijo que era una gran nadadora y me preguntó si me gustaría unirme a su equipo”, dijo Vázquez-Hernández. “Mi madre dijo que era algo bueno porque voy a trabajar más con mis pulmones”.

 

Su entrenadora, Erinessa Lowe, está impresionada por su determinación.

 

“Tiene la mejor actitud”, dijo Lowe. “Trabaja muy duro. Pasó de apenas flotar en julio a nadar algunas carreras más largas”.

 

En la actualidad, Vázquez-Hernández nada los 50 y 100 libres, y está trabajando en los 100 espalda. También se ha hecho con una base de fans.

 

“Apenas puedo hablar de lo emocionada que estoy”, dice la enfermera del Este, Vicki Bonnett, que es conocida por animar a Vázquez-Hernández durante sus encuentros de natación. “Es una gran inspiración. Ver que no se rinde y que dice: ‘Puedo enfrentarme a uno de los deportes más duros y puedo hacerlo'”.

Además de nadar, Vázquez-Hernández empezó a bailar y a actuar en festivales. Dice que la transición desde su trasplante ha sido una experiencia emocional.

 

“¡Tengo una semana muy ocupada siempre!”, dijo. “Cada vez que tengo la oportunidad de hacer algo, siempre lo disfruto. Porque aprovecho cada oportunidad que tengo ahora que tengo mis nuevos pulmones”.

 

Dentro de unas semanas cumple años. Cumplirá 17 años. No está haciendo grandes planes para hacer una carrera de natación, sino que se centra en divertirse y competir con sus amigos.

 

Bonnett dijo que no tiene ninguna duda de que, sea lo que sea lo que Vázquez-Hernández decida hacer, tendrá éxito.

 

“Tiene a mucha gente animándola, dijo Bonnett.  “Nos pone la piel de gallina. Hay muchas razones para estar orgullosos”.

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Cortesía de Des Moines Public Schools 

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