Por la sargento Tawny Schmit, Cuartel General de las Fuerzas Conjuntas, Guardia Nacional de Iowa
Más de 200 soldados y pilotos de la Guardia Nacional de Iowa han sido llamados al servicio activo del estado para ayudar a combatir a COVID-19. Muchos de ellos tienen cónyuges e hijos en casa y pasan semanas sin ver a sus familias y amigos mientras trabajan para mantener sus comunidades seguras. Sin embargo, dos soldados de Marshalltown están sirviendo a su estado con una perspectiva diferente.
La Soldado Especialista Janet Fonseca y el Soldado Primera Clase César Galván son ambos operadores de vehículos de transporte con la Compañía de Transporte 1168, y aquí está la novedad – son marido y mujer.
La pareja se casó en 2014, y desde entonces, ambos han tenido importantes logros en sus vidas. Galván nació en México y se mudó a los EE.UU. a una edad temprana. Su familia lo crió en un pequeño pueblo de Minnesota, donde a menudo veía a los reclutadores caminando y escuchaba las conversaciones sobre lo que significaba el servicio militar. Galván dijo que su deseo de unirse al servicio lo cautivó en ese entonces y nunca lo dejó. Recibió su residencia en 2017, y poco después, habló con un reclutador.
“Quería unirme desde que tengo memoria, pero no podía por mi estatus legal”, dijo Galván. “Quería formar parte de un gran equipo, algo de lo que pudiera sentirme orgulloso”.
Fonseca le acompañó a ver al reclutador para apoyarlo, pero se encontró haciendo sus propias preguntas. Ella ya había recibido una licenciatura en kinesiología de la Universidad Estatal de Iowa y quería continuar su educación, y la Guardia Nacional de Iowa podía ayudarla a hacerlo.
“Los beneficios de la educación fueron un gran estímulo para mí porque quería seguir con mi educación”, dijo Fonseca. “Pero también me gustaba el desafío de formar parte del Ejército. Siempre escuchas que es tan difícil, y soy conocida por atreverme a tomar riesgos. Sólo tenemos una vida y a veces nos arrepentimos de cosas, y yo no quería que ésta fuera una de ellas.”
Galván se enlisto en marzo de 2018 y Fonseca hizo lo mismo en junio siguiente, convirtiéndose en Soldados Ciudadanos juntos. Mientras que Galván trabaja como empleado de banca personal en el Great Western Bank de Marshalltown, Fonseca acude a la escuela de enfermería del Marshalltown Community College y trabaja como asistente de enfermería certificada en el Iowa Veterans Home. Pero ahora, ambos han puesto esas partes de sus vidas en espera.

Fonseca y Galván están entregando equipo médico de protección personal a los condados de Iowa. La pareja ha estado en el servicio activo del estado desde finales de marzo y han hecho unas 16 entregas entre los dos. Fonseca dijo que sus entregas han ido bien gracias a la sólida comunicación entre la Guardia y las organizaciones civiles. Las misiones están bien coordinadas, y con días de descanso alternativos incorporados, nadie se consume. El equipo de liderazgo de Fonseca también es flexible con su nuevo plan de estudios en línea después del cierre de la universidad, lo que le permite seguir sirviendo mientras continúa trabajando para obtener su título.
Aunque están en diferentes camiones y equipos, la pareja dijo que están agradecidos por la oportunidad de servir juntos.
“Creo que somos muy afortunados”, dijo Fonseca. ” No nos sentimos como si tuviéramos que ir a casa y revisar las cosas. No nos cansamos del otro porque tenemos horarios opuestos en el aspecto civil.”
De hecho, Galván dijo, que pasa más tiempo con su esposa en el trabajo que en casa. Cuando sale del banco, Fonseca suele estar en la escuela o trabajando en turnos de noche.
” El hecho de verla más a menudo me hace sentir que tengo lo que necesito aquí y que todo va a estar bien”, dijo Galván.
“Pero somos profesionales”, afirmó Fonseca. “No somos sólo una pareja casada que no quiere estar separada del otro. Nos tomamos esto en serio”.
Cuando se unieron, Fonseca dijo que eligieron el 1168 para poder ayudar a su ciudad natal cada vez que pudieran. Durante uno de sus viajes de abastecimiento, Galván tuvo que hacer precisamente eso.
“Fue agradable traer alivio a [los ciudadanos de Marshalltown]”, dijo Galván. “Quiero sentir que estoy haciendo algo por la comunidad donde vivo, y tuve la oportunidad de hacerlo”. Fue una buena sensación y algo que esperaba con ansias”.
Fonseca añadió que si eres de Marshalltown, Audubon o Iowa City, todo el mundo identifica los condados y se hace evidente que son capaces de contribuir. Ambos soldados dicen que quieren permanecer en el servicio activo tanto tiempo como puedan porque comparten el mismo deseo de ayudar a los que más lo necesitan durante los tiempos difíciles. Saber que ambos están dispuestos a asumir ciertos niveles de riesgo para cumplir una misión importante les hace sentirse orgullosos el uno del otro.
“Tenemos los fundamentos y estamos juntos en esto”, dijo Fonseca.







