Por Lily Allen-Dueñas
El cáncer es un diagnóstico aterrador que puede significar muchas cosas: quimioterapia, cirugía, dificultades económicas, tratamientos prolongados y la amenaza de la muerte.
Mayela Fonseca estaba convencida de haber vencido el cáncer de mama. Tras su primer diagnóstico hace décadas, acudía cada año a sus mamografías, realizaba autoexploraciones regulares y llevaba una vida saludable. Sin embargo, casi 30 años después, una autoexploración reveló un bulto en su pecho. El cáncer había regresado.
La historia de Fonseca refleja un desafío crucial que enfrenta la comunidad latina en Iowa: las tasas de cáncer de mama y de cuello uterino están aumentando entre las latinas, pero muchas mujeres retrasan la atención médica por miedo, motivos económicos o falta de información sobre los síntomas y los recursos gratuitos disponibles.
Lamentablemente, el cáncer es hoy más común que nunca.
Mayela Fonseca, costarricense radicada en Iowa, lo sabe muy bien.
Nacida y criada en San José, Costa Rica, Fonseca se mudó a Iowa en 1986 para trabajar en Pioneer Hybrid, hoy Corteva, en Johnston. Décadas después, le diagnosticaron carcinoma ductal in situ (CDIS) en su mama izquierda. El CDIS es un tipo de cáncer de mama no invasivo en el que las células anormales permanecen dentro del conducto mamario y no se diseminan al tejido circundante ni a otras partes del cuerpo. Dentro de los tipos de cáncer de mama, no era el peor diagnóstico. Tras someterse a una lumpectomía y radiación, Fonseca creyó que su batalla contra el cáncer había terminado.
Pasaron los años. Asistía puntualmente a sus mamografías anuales y realizaba autoexploraciones con regularidad. Gozaba de buena salud: sin hipertensión, diabetes ni obesidad. Sin embargo, casi tres décadas después, una mamografía confirmó su mayor temor.
“Este segundo diagnóstico fue un impacto”, recuerda Fonseca. “Pensé que ya había terminado con el cáncer”.

Se sometió a seis meses de quimioterapia intensiva, doce meses de inmunoterapia y una mastectomía bilateral. Su tratamiento activo concluyó en abril de 2023. Ahora, saludable y resiliente, Fonseca espera viajar a París con su esposo y disfrutar de muchos años más de salud, felicidad y viajes.
La experiencia de Fonseca refleja una tendencia más amplia. Iowa enfrenta una crisis de cáncer que afecta de forma desproporcionada a su población latina. Desde 1973, el Registro de Cáncer de Iowa ha visto duplicarse los casos. Iowa es el único estado que registró un aumento significativo en los diagnósticos entre 2015 y 2019, ocupando el segundo lugar con más casos en todo Estados Unidos.
Para las familias latinas, estas cifras son aún más preocupantes. Según la Oficina de Salud de las Minorías, parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, aproximadamente el 0.10% de las mujeres hispanas son diagnosticadas con cáncer de mama cada año, una tasa más alta que la de las mujeres blancas no hispanas. Asimismo, las mujeres hispanas presentan cáncer de cuello uterino a una tasa anual del 0.01%, significativamente superior a la de sus contrapartes no hispanas. Sin embargo, la detección temprana sigue siendo una de las herramientas más poderosas contra el cáncer de mama, algo que Fonseca enfatiza a partir de su propia experiencia.
“Háganse siempre las autoexploraciones”, aconseja. “Cuando noten cualquier cambio en sus senos, vayan al médico.”
Un cambio no siempre significa un bulto. Puede ser una secreción inesperada o un pezón que se siente o se ve diferente. Fonseca compartió historias de mujeres que conoció durante su tratamiento de quimioterapia o a lo largo de su proceso contra el cáncer, que no acudieron al médico durante un año pese a notar alteraciones en sus senos. Retrasar un diagnóstico puede empeorar considerablemente los resultados del tratamiento; en algunos casos, ese retraso puede ser fatal.
“Quizá esperaron por miedo al cáncer o por la carga económica”, reflexiona Fonseca. “Sin importar la razón, si notas algo fuera de lo normal, lo que sea, ve al médico.”

Conoce los síntomas del cáncer de mama
La National Breast Cancer Foundation, Inc. ofrece una amplia base de información sobre el cáncer de mama, destacando la importancia de reconocer las señales de advertencia.
Los síntomas incluyen:
- Bultos o engrosamientos dentro del seno o en el área de la axila.
- Cambios en la forma o el tamaño del seno.
- Alteraciones en la piel, como hoyuelos, arrugas o protuberancias.
- Cambios en el pezón, como retracción o modificación en su posición o forma.
- Secreción del pezón, especialmente si contiene sangre o ocurre sin presionar.
- Enrojecimiento o descamación de la piel.
- Dolor persistente que no desaparece con el ciclo menstrual.
- Hinchazón o inflamación.
- Picazón continua alrededor del seno o del área del pezón.
Recursos locales y en línea
El MercyOne Richard Deming Cancer Center en Des Moines ofrece un completo programa multidisciplinario bajo un mismo techo, con apoyo en nutrición, bienestar y terapias alternativas como Reiki y acupuntura, accesibles para todos los pacientes con cáncer, sin importar su proveedor de salud o el hospital donde reciban tratamiento. Cualquier persona diagnosticada con cáncer puede aprovechar los servicios del centro de forma gratuita durante un período determinado, según su cobertura de seguro. Fonseca quedó impresionada con sus servicios, los cuales utilizó durante su tratamiento.
Plataformas en línea como CancerCare.org y Cancer.org también ofrecen apoyo, información y recursos adicionales.
Cómo acceder al tratamiento del cáncer de mama sin seguro médico
El programa Care for Yourself del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Iowa ofrece exámenes gratuitos o de bajo costo para la detección del cáncer de mama y de cuello uterino en mujeres. Su sitio web incluye una sección de preguntas frecuentes con respuestas claras y útiles.
La Fundación de Asistencia para Copagos de CancerCare brinda apoyo financiero para cubrir copagos de quimioterapia y medicamentos de tratamientos oncológicos específicos.
El mensaje de Fonseca es simple pero urgente: “No esperes. No dejes que el miedo te detenga.” Ya sea programar esa mamografía pendiente, realizar una autoexploración mensual o buscar ayuda para costear un examen, actuar hoy podría salvarte la vida mañana.
Para Fonseca, sobrevivir al cáncer dos veces le ha dado una nueva apreciación por las pequeñas alegrías de la vida y un compromiso inquebrantable con ayudar a otras mujeres a detectar el cáncer a tiempo. Mientras planea su viaje para pintar acuarelas en París, espera que su historia inspire a más mujeres a cuidar su salud.
Si notas algún cambio en tus senos, tienes dudas o necesitas ayuda para acceder a servicios de detección, comunícate con el programa Care for Yourself del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Iowa o consulta con tu médico. La detección temprana salva vidas.
Mantente informado con las historias que importan — visita HolaAmericaNews.com para conocer las últimas noticias, cultura y actualizaciones de tu comunidad.






