Una Segunda Oportunidad

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Por Victor Oyervides

Los eventos recientes han estado hurgando memorias dentro de mí: disturbios en la calle, balaceo de policías, la quema de banderas, ataques a los manifestantes, comunidades en llamas, ataques a los policías, y mucho más.  Parece como que hemos regresado a los años 60 del siglo pasado. Considere la siguiente frase de Thurston Clarke, “En 1968, Estados unidos era una nación herida. Las heridas fueron heridas morales, y la guerra con Vietnam y tres veranos de disturbios violentos en las ciudades causaron estas heridas en el alma de la nación, desafiando las creencias de los estadounidenses de que ellos eran gente únicamente noble y honorable.”

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¿Cree usted que esto describe nuestra nación en este momento preciso? ¿Qué significa todo esto? ¿Dentro de usted, que le dice su corazón, el miedo, confusión, desesperación, enojo, falta de esperanza, abandono, los olvidados o los que se quedaron atrás? Es tan fácil de perder el camino en este mundo tan caótico.

Victor Oyervides
Victor Oyervides

Vamos a parar y reflexionar. Llegó el momento de arreglar lo que mi generación hizo mal. Dios nos está dando una segunda oportunidad. Después de la década de los años 60 nosotros cubrimos las heridas de nuestra nación por medio de creación de décadas de indulgencia y autosatisfacción. Desafortunadamente, para que una herida no tratada se sane de verdad, esta tiene que ser abierta y expuesta. La infección con pus debe de ser drenada. Solamente entonces nuestra nación puede sanarse. Esto nos trae al presente estado de la nación. Hay un propósito para todo lo que está pasando.

No vamos a perder el único ingrediente necesario, la ESPERANZA. Durante esta década tumultuosa hubo un profeta en nuestra nación quien anticipó, por medio de la gracia de Dios, el futuro de la ESPERANZA para muestra nación.

Martin Luther King valientemente declaró en su último discurso, “Igual a cualquier otra persona, yo quiero vivir una vida larga. Longevidad tiene su lugar. Pero no es esto lo que me preocupa ahora. Simplemente quiero hacer la voluntad de Dios. Y Él me permitió subir la montaña. Y yo miré por todas partes. Y yo miré la Tierra Prometida. Tal vez no llegaré allí con ustedes. ¡Pero esta noche quiero que sepan que nosotros, juntos llegaremos a la Tierra Prometida!”

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Sí, él visualizó la Tierra Prometida. Usted puede argumentar que él   hablaba solo de los africanos americanos. Yo me atrevo a desacordar con usted porque el Presidente John F. Kennedy dirigió a la nación declarando: “Ellos (los africanos americanos) no están libres de las cadenas de injusticia. Todavía no están libres de la depresión social y económica. Y esta nación, con todas sus esperanzas y jactancias, no va a ser de verdad libre hasta que todos los ciudadanos sean libres.”

Entonces ¿cómo una nación dividida puede sanarse? ¿Cómo una nación enojada puede amar? Dios habló hace mucho tiempo por medio del profeta Micah. “Pero él ya aclaró como se debe de vivir, que se debe de hacer, que es lo que Dios busca en los hombres y mujeres. Es algo simple: Haz lo que es justo a tu prójimo (haz lo correcto), seas compasivo y leal en tu amor (amar la misericordia), y no te tomes muy en serio – toma en serio a Dios (caminar humildemente con Dios).”

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Terminando el año 2016 y mirando hacia el 2017 y más allá, es hora de despertarnos como una nación. Vamos a despertar y crear nuestra conciencia con la previa resolución. Déjame caminar y hacer lo que es justo. Déjame amar la misericordia. Y déjame caminar humildemente con Dios. Les deseo una Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo.

 

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