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Durante la sangrienta y larga guerra civil de El Salvador, de 1980 a 1992, más de 75,000 personas fueron asesinadas. Sonia Reyes-Snyder se crió en el medio de la ciudad, en San Salvador, la capital de la nación. Su madre tenía dos trabajos de tiempo completo, pero la familia seguía viviendo en la pobreza. Los soldados rondaban por las calles a todas horas. 

Fue una niñez peligrosa, pero que condujo a Reyes-Snyder a los Estados Unidos. Junto con su padre y algunos otros parientes que ya vivían en California, Reyes-Snyder tenía 16 años en 1992 cuando llegó a los EE.UU. como menor no acompañada. 

“Por primera vez en mi vida, pude ser adolescente”, dice Reyes-Snyder, ahora de 43 años. “Me inscribí en el colegio. Fue genial.” 

Después de graduarse de la escuela preparatoria unos años después, Reyes-Snyder se enteró de las oportunidades educativas y profesionales disponibles en Iowa. Se mudó a Des Moines en 1997 y comenzó su primer trabajo en el 2002 como defensora de refugios bilingües en el Centro de Violencia Familiar local. 

Aún así, dice que se sintió deprimida en ese entonces. Buscó terapia, lo que la ayudó a darse cuenta de que era gay, un término que no conocía antes. Eso fue en 2003, y estaba casada con un hombre y tenía dos hijos. “Salir del clóset” fue una experiencia traumática, ya que tuvo que abandonar su hogar y su comunidad y construir un nuevo sistema de apoyo. 

“Muchas de las personas que me rodeaban me dieron la espalda”, dice Reyes-Snyder. “No estaban de acuerdo con el hecho de que yo fuera gay. Tuve que volver a empezar y conocer gente nueva como madre soltera”. 

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Reyes-Snyder comenzó a trabajar como voluntaria en organizaciones en los alrededores de Des Moines con la esperanza de establecer una nueva red. Continuó creciendo profesionalmente, y para el 2011 era administradora de casos bilingües en Proteus, una organización sin fines de lucro que ayuda a inmigrantes y migrantes. Fue ascendida a directora regional en 2013. En 2016, Reyes-Snyder fue designada directora ejecutiva de la Oficina de Asuntos Latinos de Iowa. 

” A menudo soy la única persona de color y la única persona que es gay“, dice. “Muchas veces, nos olvidan. Es mi trabajo asegurarme de que estemos incluidos en la planeación”. 

A través de su trabajo con las minorías, ella reconoció que no había una organización diferenciada para los individuos LGBTQ de color. Ella quería cambiar eso, y empezó la Coalición de Comunidades de Color Queer de Iowa a principios de este año.

Reyes-Snyder está orgullosa del trabajo que realiza para las comunidades marginadas, pero también se enorgullece de sus dos hijos, Lizbeth y Yahriel Salinas-Reyes, quienes son estudiantes universitarios y apasionados por el activismo. 

“Sé lo que se siente como madre al querer darle a su familia lo mejor posible”, dice Jeannette Brown, presidenta de la Comisión de Asuntos Latinos de Iowa. “No se me ocurre un mejor ejemplo de una inmigrante latina que haya derribado las barreras de la homofobia, la clase y el idioma para llegar a donde está”.

 

Legado de sus Servicios:

 

  • Defensora de los latinos e inmigrantes LGBTQ a través de su trabajo con la Oficina de Asuntos Latinos.
  • Ganó el premio 2018 Iowa Latino Leadership Award de La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos de Iowa. 
  • Sirve como directora en la junta directiva de la Unión Americana de Libertades Civiles de Iowa. 
  • Cofundadora del Salón de la Fama Latino de Iowa. 
  • Forma parte de varias juntas locales, incluyendo la presidencia de Al Exito, un grupo de Des Moines que ayuda a desarrollar la juventud latina.

 

Esta es una de las historias que forman parte de la serie Líderes del Legado LGBTQ presentada en la edición de septiembre / octubre de DSM Magazine

Historia y foto cortesía de DSM Magazine

Escritor: Luke Manderfeld

Fotógrafo: Jami Milne

 

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