El residente de East Moline dedicó su vida a su familia, el judo, la educación católica y las tradiciones culturales de Quad Cities. Los servicios funerarios serán el 28 y 29 de julio.
Obituario proporcionado por Van Hoe Funeral Home
Raymond Louis “Little Ray” Terronez Sr., de 72 años y residente de East Moline, falleció inesperadamente el sábado 18 de julio de 2026 en MercyOne, en Silvis, rodeado de su familia.
Servicios funerarios
Rosario: Martes 28 de julio de 2026, a las 2 p.m.
Velorio: Martes 28 de julio de 2026, de 3 a 7 p.m.
Lugar: Van Hoe Funeral Home, 1500 6th St., East Moline, IL 61244
Misa funeral: Miércoles 29 de julio de 2026, a las 10 a.m.
Lugar: St. Anne Catholic Church, 555 18th Ave., East Moline, IL 61244
Entierro: Después de la misa en St. Mary Cemetery, 2301 3rd St., East Moline, IL 61244
Obituario
Los servicios funerarios de Raymond Louis “Little Ray” Terronez Sr., de 72 años y residente de East Moline, Illinois, se realizarán el miércoles 29 de julio de 2026 a las 10 a.m. en St. Anne Catholic Church, en East Moline. El entierro será después de la misa en St. Mary’s Cemetery, también en East Moline. El velorio se llevará a cabo el martes 28 de julio, de 3 a 7 p.m., en Van Hoe Funeral Home, donde se rezará el rosario a las 2 p.m. Terronez falleció inesperadamente el sábado 18 de julio de 2026 en MercyOne, en Silvis, rodeado del amor de su familia.
Ray nació el 6 de septiembre de 1953 en Moline, Illinois. Fue hijo de Rosendo y Cecelia Gamino Terronez y uno de ocho hermanos. Conoció a quien sería su compañera de vida, Victoria Ramirez Terronez, cuando tenía 14 años. Se casaron el 25 de mayo de 1974 en St. Alphonsus Catholic Church, en Davenport, Iowa.
Ray se graduó de United Township High School, en East Moline, en 1972. Durante sus años en UTHS participó en el coro y en el equipo de lucha. En 2014 ingresó al Salón de la Fama de UTHS como integrante del equipo masculino de lucha de 1972. También tocó la trompeta en Los Amigos Drum Corps, donde comenzó una afición por las bandas de tambores y cornetas que lo acompañó durante toda su vida.
Ray obtuvo el cinturón negro de primer grado Sho Dan en judo el 7 de septiembre de 1984. Su entrega al deporte se extendió a generaciones de estudiantes. A mediados de la década de 1980 fue propietario y director del Quad City Martial Arts Booster Club y, en 2017, cofundó QC Judo and Fitness.
Durante sus 29 años de carrera en Arconic, anteriormente Alcoa, Ray ocupó distintos puestos antes de jubilarse en 2019 como instructor de equipo móvil. Participó activamente en HABLO, el grupo de recursos para empleados, y se convirtió en una presencia indispensable dentro de la comunidad social de Arconic, asistiendo a sus eventos incluso después de jubilarse.
Antes de trabajar en Arconic, fue inspector de control de calidad en CASE IH, supervisor en IBP, guardia de seguridad nocturno en el antiguo Franciscan Hospital y conductor de autobús para Project NOW. Durante su jubilación trabajó a tiempo parcial como asistente funerario en Van Hoe Funeral Home, en East Moline.
Ray fue conocido por muchos nombres: papá, abuelo, sensei, Mr. T., Coach T. y, por supuesto, Little Ray. Fue un padrino cariñoso para muchas personas, quienes lo llamaban afectuosamente “Nino”. Amaba la vida, creía en las personas y en sus metas, y siempre era el primero en tenderle la mano a un amigo, aunque después no lograra recordar su nombre.
Muchas mañanas acompañaba su cafecito en el patio con un sudoku y una caminata junto a su fiel compañero, Leche. Durante sus paseos hacían paradas frecuentes para saludar a vecinos y amigos.
Ray disfrutaba coleccionar objetos. Su hogar estaba lleno de adornos, aparatos electrónicos antiguos, cintas de video, letreros y una extensa colección de fotografías familiares. Pasaba horas organizando exhibiciones en el garaje y el porche para recordar a todas las personas importantes en su vida, mientras escuchaba música de antaño y música mexicana.
Como miembro de toda la vida de St. Anne’s Parish, Ray creía firmemente en la educación católica y se enorgullecía de haber enviado a sus tres hijos a las escuelas St. Anne’s y Alleman Catholic.
Los jueves por la noche solía reunirse en el VFW de East Moline para disfrutar tacos, postres, música en vivo y tiempo con amigos de toda la vida y sus primos.
Durante la Navidad alegraba a su familia y sus amigos al vestirse de Santa Claus, mientras insistía en que “el abuelo estaba durmiendo una siesta” en otra habitación. En diciembre pasado compartió esa alegría con la comunidad al repartir juguetes a lo largo de Kennedy Drive acompañado de sus nietos y sus hijas.
Ray pasaba las tardes de verano en Willow Springs viendo nadar a sus nietos. Los viernes por la noche bailaba con su esposa al ritmo de Crooked Cactus en Mercado on Fifth hasta la hora del cierre.
Cada agosto esperaba con entusiasmo la Mexican Fiesta de Milwaukee y atesoraba los numerosos viajes familiares realizados por Estados Unidos y México.
Aunque disfrutaba recorrer la ciudad en su Mustang convertible y hacer una o dos paradas en Goodwill después de comer en Family Restaurant, por encima de todo vivía para su familia.
Encontraba una enorme alegría al ver a sus hijos y nietos participar en deportes, danza, actividades académicas y muchas otras experiencias. Inscribió a sus hijos en Quad Cities Ballet Folklórico y asistió a numerosas presentaciones a lo largo de los años. Con el tiempo, sus nietos también se incorporaron al grupo.
Sus hijos y sus nietos fueron siempre su mayor orgullo y alegría.
Entre quienes conservarán su legado se encuentran su esposa de 52 años, Victoria; sus hijos, Elena Terronez (Brandon) Anderson, de Moline; Ray (Cristal Rios) Terronez Jr., de Moline; y Micaela (Austin) Terronez-Enburg, de Moline.
También le sobreviven sus nietos, Loren, Marici, Graciela, Reymond y Xitlali; sus hermanos, Olivia Terronez, de Silvis; Seferino (Regina) Terronez, de Moline; y Lillian (Cevin) Wallace-Skelton, de Loves Park, Illinois.
Lo recuerdan además su cuñada Gloria Terronez, de Houston, Texas; sus cuñadas Connie Jasso Molina, de East Moline, y Adella (Amalio) Maldonado, de Davenport; sus 12 ahijados; numerosos sobrinos, sobrinas y amigos; su familia extendida en San Luis Potosí, México; su familia de Van Hoe; y su mejor amigo y fiel compañero, Leche.
Le precedieron en la muerte sus padres; su hermano, Rosendo “Chendo” Terronez; sus suegros, Helen y Jesse Jasso; su sensei, Jesse Mills; y su mejor amigo, Gary Lockett.
En lugar de flores y regalos, pueden realizarse donaciones conmemorativas a la familia, a nombre de Victoria Terronez, o a Quad Cities Ballet Folklórico en memoria de Ray.
Para enviar flores o plantar un árbol conmemorativo, visite la página en memoria de Raymond “Little Ray” Terronez Sr.
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