
Por James Kelley, Iowa Public Radio
Durante las últimas décadas, Iowa ha experimentado un creciente éxodo de jóvenes con estudios que abandonan el estado, mientras que cada vez menos personas llegan para sustituirlos. Esta “fuga de cerebros” genera una pérdida de talento calificado y ejerce presión sobre los servicios públicos. En respuesta, un nuevo grupo de trabajo en el este de Iowa se ha puesto en marcha para contener esta tendencia.
En Cassill Motors, un grupo pequeño de estudiantes de preparatoria realiza un recorrido por el taller. Observan con asombro cómo los autos son elevados y los mecánicos se mueven de un puesto a otro con rapidez.
Los estudiantes provienen de City View High School, una escuela secundaria en Cedar Rapids que exige a sus alumnos completar prácticas profesionales en la comunidad. Experiencias como esta permiten a los jóvenes salir del aula y conocer de cerca los empleos disponibles en su entorno —trabajos que podrían desempeñar algún día.
“Se trata de que los estudiantes aprendan más, que se conecten de forma más profunda con su comunidad, con su gente, y que comiencen a construir redes desde el lugar donde están, para luego aplicar esas habilidades sin importar a dónde vayan”, explicó Dennis Becker, coordinador del programa magnet en City View.
Las prácticas laborales son una de las estrategias que los líderes del este de Iowa están impulsando para enfrentar la pérdida de jóvenes profesionales capacitados, un fenómeno que amenaza el desarrollo económico y tecnológico del estado.
Una encuesta realizada en 2024 por Iowa Workforce Development reveló que el 38% de los estudiantes universitarios —de instituciones públicas, privadas, técnicas y vocacionales— planeaban irse del estado tras graduarse. En marzo, Iowa reportó la pérdida de 2,000 empleos en los sectores de servicios profesionales y empresariales, reduciendo el crecimiento neto del empleo no agrícola a -500 puestos en lo que va del 2025.
Cuando esta dinámica se prolonga, puede provocar una disminución del talento disponible y frenar la innovación tecnológica.
“Contar la historia” de la comunidad
En el este de Iowa, el talento local formado en instituciones de educación superior podría estar impulsando sectores como el tecnológico y el médico, en la misma medida que lo hacen otras regiones del Medio Oeste con universidades reconocidas. Sin embargo, apenas un poco más de la mitad de los egresados de la Universidad de Iowa deciden quedarse en el estado, frente al 75% de los graduados de la Universidad de Minnesota y casi el 90% de los de la Universidad de Wisconsin.
Para revertir esta tendencia, la Cedar Rapids Metro Economic Alliance ha lanzado una nueva iniciativa enfocada en atraer talento.
Jodi Schafer fue contratada como la primera directora de atracción de talento cuando los alcaldes de Cedar Rapids y sus suburbios, Marion y Hiawatha, diseñaron el plan Collaborative Growth Initiative para atraer y retener profesionales en la región.

“Una parte fundamental de este trabajo es asegurarnos de que haya personas en la comunidad que puedan contar la historia de lo que ofrecemos cuando hablan con quienes están considerando mudarse aquí”, explicó Schafer. “Estamos desarrollando una infraestructura para que esa información circule y quienes estén interesados en la zona encuentren a alguien con quien hablar”.
Aunque la iniciativa aún está en fase inicial, ya se están implementando estrategias como campañas de marketing digital y programas de trabajo remoto. Según Schafer, las campañas digitales son más accesibles y efectivas que las vallas publicitarias, y están siendo utilizadas por muchas ciudades para atraer talento.
El impulso al trabajo remoto, asegura, es una solución temporal que podría generar beneficios a largo plazo.
“Es una estrategia que nos permite obtener resultados en el corto plazo, mientras construimos canales más sólidos para traer de vuelta a profesionales al estado o atraerlos por primera vez”, agregó.
Gracias al uso de nuevas tecnologías de gestión de relaciones con clientes (CRM), Schafer asegura que hoy es más fácil medir los factores que impulsan el crecimiento poblacional. Hace cinco años, esta infraestructura tecnológica no existía con el mismo nivel de precisión.
“La tecnología ha avanzado y ahora nos permite hacer mucho más”, dijo Schafer. “Los sistemas CRM actuales pueden rastrear con mayor exactitud los movimientos de las personas y detectar si realmente se han mudado”.

El objetivo de Schafer es atraer personas a Iowa. Su compañera, Laura Seyfer, se enfoca en cómo lograr que se queden.
“Todavía existe mucho la idea de que para tener éxito hay que irse a otro lugar”, comentó Seyfer, especialista en temas laborales de la Alianza Económica. “A veces no valoramos lo que tenemos aquí, cuando en realidad están pasando cosas muy buenas”.
Seyfer trabaja en coordinación con orientadores vocacionales universitarios para informarles sobre las oportunidades en el área metropolitana de Cedar Rapids. Además, organizan eventos y sesiones de networking como Ignite CR e Impact CR que conectan a jóvenes profesionales con empresas locales.
Establecer lazos entre estudiantes y la comunidad puede ayudar a generar un sentido de pertenencia. Pero Seyfer reconoce que hay factores —como el clima o el tipo de empleo en ciertos sectores— que están fuera de su control y pueden influir en la decisión de mudarse.
También señala que la política es un factor importante para algunos jóvenes.
“Puede que Iowa no ofrezca lo que están buscando, y eso también hay que aceptarlo”, reflexionó Seyfer.
Más oportunidades… fuera del estado
JJ Schrader-Bachar decidió quedarse en Iowa tras graduarse en Ciencias de la Computación por la Universidad Estatal de Iowa en mayo pasado. Consiguió un empleo en West Des Moines, aunque también aplicó a oportunidades fuera del estado.
“Creo que mucha gente tiende a quedarse”, comentó. “Es más fácil permanecer en un lugar donde la mayoría de las personas no sienten el impulso de ir a explorar”.
Dice que la mayoría de sus amigos de preparatoria y universidad también se han quedado en Iowa, por lo que no siente que su decisión sea inusual. Dos tercios de los egresados de ISU permanecen en el estado tras graduarse.
Por otro lado, Isabel Thomas, estudiante de segundo año de la Maestría en Salud Pública en la Universidad de Iowa, está considerando mudarse a Minnesota. Nacida en West Des Moines, dice que al principio quería estar cerca de su familia, pero ahora ve más oportunidades laborales fuera.
“Cuando reviso ofertas de trabajo en salud pública en Iowa, hay muy pocas opciones, especialmente en los niveles comunitarios donde me gustaría estar”, explicó Thomas.
Está especialmente interesada en temas de justicia social y equidad en salud. Aun si encontrara un puesto adecuado, le resulta difícil ignorar los cambios legislativos recientes con los que no está de acuerdo.
“Iowa ha cambiado significativamente desde que yo estaba en la preparatoria”, afirmó. “Ya no es el mismo lugar en el que crecieron mis padres”.
Thomas señaló que la eliminación de la identidad de género de la Ley de Derechos Civiles de Iowa y los recortes en el financiamiento de escuelas públicas son factores clave para que ella y su pareja —también originarios de Iowa— no deseen formar una familia en el estado.
“Aunque podría adaptarme a un trabajo diferente dentro de mi campo, si sintiera que mis valores están mejor representados políticamente, sería más fácil quedarme”, dijo.
Una tarea que requiere compromiso
Profesionales de la salud como Thomas —interesados en contribuir al sector sin necesariamente ser médicos— representan un grupo que la Alianza busca ampliar en el este de Iowa, especialmente ante la escasez de médicos que afecta al estado.
“Es una preocupación seria a nivel estatal”, dijo Schafer. “Por eso estamos explorando oportunidades en el campo de la salud que van más allá del rol de médico”.
Este esfuerzo requiere colaboración. La Cedar Rapids Metro Economic Alliance cuenta con un área dedicada a políticas públicas que trabaja con legisladores para que las necesidades locales sean escuchadas a nivel estatal.

Jon Leydens, capataz del taller, acompaña a los estudiantes al área de trabajo.
“Tenemos que abordar el problema desde todos los ángulos: infraestructura, marketing, y asegurándonos de que los jóvenes entienden el potencial que hay aquí”, comentó Schafer. “No es un reto simple. Es multifacético, y hay que atacarlo desde todos los frentes”.
Por ahora, se trata de aprovechar al máximo lo que la región tiene para ofrecer.
Pero para los equipos que buscan frenar la fuga de cerebros tanto a nivel local como estatal, la constancia puede ser el factor más importante para tener éxito.
“Esto no es para los que se rinden fácil. Hay que perseverar. No es una solución que se logre en un año”, concluyó Schafer. “Si no nos comprometemos a sostener este trabajo por al menos tres años o más, no veremos resultados. Es algo que nunca debe detenerse”.





