
Por F. Amanda Tugade, Des Moines Register
- Pascual Pedro, de 20 años y residente de West Liberty, Iowa, durante siete años, fue deportado a Guatemala tras una cita rutinaria con autoridades migratorias.
- Pedro llegó a EE. UU. en 2018 y asistía puntualmente a sus citas, convencido de estar cumpliendo con la ley.
- Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes exigen su regreso, destacando su historial limpio y su compromiso con la comunidad.
El 1 de julio comenzó como un día cualquiera. Pascual Pedro, residente de West Liberty, tenía programada una cita de rutina con las autoridades de inmigración.
Era algo que había hecho cada año desde que llegó a Estados Unidos en 2018 con su padre, huyendo de Guatemala.
Lo que no sabía era que esa cita marcaría sus últimos momentos en el país que había considerado su hogar durante los últimos siete años. Cinco días después, estaba de regreso en Guatemala, un lugar que ya no reconocía.
“Ya llevo como cuatro semanas, tres semanas desde que llegué aquí”, dijo Pedro vía Zoom durante una conferencia de prensa virtual organizada por el presidente de la junta directiva de Escucha Mi Voz, el reverendo Guillermo Treviño. “Ya no es lo mismo. Ha sido difícil para mí porque pienso: ‘¿Qué hice mal allá?’
‘¿Por qué merezco esto que me está pasando?’”

Treviño, quien además es padrino de Pedro, utilizó preguntas enviadas por el Des Moines Register y otros medios para guiar la entrevista.
En las últimas semanas, el grupo Escucha Mi Voz, con sede en Iowa City y enfocado en la defensa de personas migrantes desde una perspectiva de fe, ha respaldado a Pedro y a su familia, solicitando a las autoridades estatales que intervengan para lograr el regreso del joven de 20 años, exestrella del fútbol escolar.
La organización también aboga por Noel López, un hombre de Muscatine detenido por ICE en junio, quien permanece en la cárcel del condado de Muscatine.
De West Liberty a Guatemala
Hace siete años, Pedro y su padre huyeron de Guatemala. Poco después, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. emitió órdenes de deportación aceleradas para ambos, pero solo su padre fue deportado, según explicó Tim Farmer, exabogado de inmigración de Pedro, al Des Moines Register.
A Pedro se le otorgó una orden de supervisión, que le permitió vivir temporalmente en EE. UU. bajo condiciones estrictas mientras se resolvía su proceso de deportación.
Sin embargo, Pedro nunca creyó que sería deportado. Tenía 13 años cuando llegó al país, se estableció con sus abuelos en West Liberty y comenzó la secundaria. Según contó, desde pequeño le enseñaron a obedecer la ley.

“Nunca cometí ningún delito”, afirmó.
“Jamás falté a una sola cita con ICE durante los siete años que viví allí”.
En su última cita del 1 de julio, Pedro fue informado de que existía una “orden de deportación”. Sorprendido, intentó hacer preguntas, incluso si podía ver a un juez, pero aseguró que fue ignorado.
“Me dijeron que no había nada que hacer”, comentó.
La familia de Pedro no sabía que había sido deportado
Tras su detención, Pedro fue llevado a la cárcel del condado de Muscatine, donde informó a su familia lo sucedido.
Relató que el 4 de julio fue trasladado desde la cárcel, primero a Cedar Rapids, luego a Des Moines y posteriormente a Nebraska. Desde allí abordó un vuelo hacia Luisiana, donde estuvo brevemente detenido antes de llegar finalmente a Guatemala.
Pedro recuerda haber aterrizado a las 9:22 a.m. del 7 de julio. Lo primero que hizo fue buscar un teléfono para llamar a su familia. No había tenido contacto con ellos durante cuatro días.
“No sabían dónde estaba ni qué me había pasado”, relató.
“Si Dios me da la oportunidad”, Pedro volvería a Iowa
Durante una manifestación reciente en Cedar Rapids, el abuelo de Pedro, Francisco Pedro, declaró ante unas 200 personas que su lucha aún no ha terminado. En español, expresó que sigue buscando respuestas sobre por qué deportaron a su nieto.
Treviño, quien tradujo las palabras de Francisco al inglés, aseguró que Pedro “no hizo nada malo”.
“Fue a la escuela. Se graduó”, dijo Treviño a la multitud reunida el martes 29 de julio frente a la Corte Federal. “El día que se presentó, fue detenido”.

Leslie López, hermana de Noel, comprendía el dolor de Treviño y Francisco. Su hermano fue detenido por ICE en junio, tras una infracción de tránsito, según una página de GoFundMe organizada por su familia.
Durante la protesta, se quebró emocionalmente frente a los asistentes, con la voz temblorosa mientras sostenía el micrófono.
“No sé muy bien qué decir”, expresó entre lágrimas.
“Todo esto es muy injusto”, añadió, limpiándose el rostro. “La verdad, estoy muy enojada”.
Mientras tanto, de vuelta en la videollamada, Treviño le preguntó a Pedro si le gustaría regresar a EE. UU.
“Si Dios me da la oportunidad”, respondió Pedro, “si la gente de allá me da la oportunidad de volver, me gustaría regresar”.
“Como dije antes, no he hecho nada malo”, concluyó. “Solo hacía lo correcto, asistiendo a mis citas”.
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