Karla Rangel at her Citizenship Oath ceremony on November 1, 2019. Photo by Tar Macias / Hola Iowa
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Por Kassidy Arena, cortesía de Noticias de la Radio Pública de Iowa 

 

El año 2020 ha sido relevante por varias razones. Hay una pandemia, hay un movimiento de justicia racial y es un año de elecciones. Y para una mujer del centro de Iowa, fue su primer Día de la Independencia de los Estados Unidos como ciudadana.

Karla Rangel celebró su primer 4 de julio como ciudadana naturalizada con su familia en Grimes. Observaron los fuegos artificiales, encendieron bengalas y pasaron tiempo disfrutando del cálido clima.

 

“Soy una inmigrante y ahora me siento diferente sólo porque soy parte de esto, ahora soy definitivamente parte de este país”, dijo Rangel.

 

Pero esta celebración fue diferente.

 

Para su primer Día de la Independencia como ciudadana, Rangel tuvo que mantenerse a 6 pies de distancia de los demás. Vio publicaciones en los medios de comunicación sobre la injusticia social, las muertes por virus y las protestas. Ella es una nueva ciudadana de los Estados Unidos en un momento de inquietud e incertidumbre.

 

“Vienes a este país, vienes a convertirte en ciudadano, quieres ser parte de esto. Y entonces todas estas cosas pasan”, dijo mientras sacudía la cabeza.

 

Rangel tiene el pelo largo y oscuro como su hermana Adela Adeniyi-Williams. Son mexicanas y son las únicas de su familia que son ciudadanas de los Estados Unidos. Rangel dijo que dejó México hace 20 años por las oportunidades que le ofrecían los Estados Unidos. Ahora es gerente de finanzas y es dueña de una repostería con su hermana.

 

Pero, Rangel dijo que los inmigrantes deben trabajar el doble de duro para probarse a sí mismos en un nuevo país. Especialmente en, cómo las hermanas llaman a los Estados Unidos, la “tierra de los sueños”. Rangel ahora vive en una casa bonita en el vecindario Beaverdale de Des Moines con un gran jardín trasero. Vive allí con su marido, dos hijos y su perrita, Camelia.

 

Con la actual administración, Rangel dijo que era aún más difícil realizar el proceso de naturalización. Dijo que fue una experiencia angustiosa llena de exámenes y entrevistas. Al final de la ceremonia, Rangel dijo que su experiencia fue muy diferente a la de su hermana. Su hermana se convirtió en ciudadana estadounidense durante la administración de Obama. Cuando le tocó tomar el juramento en noviembre pasado, dijo que se sentía menos bienvenida.

 

“Y recibes un mensaje del presidente. Y tengo que decirte que no me gustó”, dijo Rangel. “Porque yo sabía en mi interior que cuando nos daba la bienvenida y decía que estaba contento de que nos convirtiéramos en ciudadanos y de que fuéramos parte de este país. Sé que no lo decía en serio.”

 

Karla Rangel (derecha) y su hermana Adela Adeniyi-Williams posan para una foto frente a la casa de Rangel el martes 7 de julio de 2020. Adeniyi-Williams sólo vive a unos 15 minutos de su hermana.
Foto por Kassidy Arena / IPR

Por suerte, Rangel se convirtió en ciudadana justo antes de que la pandemia golpeara duramente a Iowa. Su ceremonia de naturalización fue en persona. Dijo que se siente mal por las personas que tuvieron ceremonias celebradas en su automóvil que el gobierno está llevando a cabo durante la pandemia.

 

Su hermana Adeniyi-Williams dijo que ha visto a personas en las redes sociales hablar más sobre sus opiniones sobre la inmigración. Y no todo ha sido positivo.

 

“Estoy aquí pensando -No conoces el proceso. No sabes lo que se necesita para ser ciudadano para ser, ya sabes, para ser residente permanente. No sabes lo que es para la gente, que tiene que huir de sus países por lo que está pasando allí”, dijo Adeniyi-Williams.

 

Leo Landis, el curador estatal de la sociedad histórica de Iowa, dijo que los inmigrantes mexicanos vinieron inicialmente a Iowa en busca de oportunidades de trabajo, al igual que Rangel.

 

Según Landis, a lo largo de la historia, desde el siglo XIX, los inmigrantes mexicanos se han enfrentado a la adversidad. Y todavía lo hacen hoy en día a pesar de sus esfuerzos y su deseo de mejorar los Estados Unidos.

 

“Las entidades gubernamentales sabían que los inmigrantes mexicanos eran diferentes, pero sabían que no eran de ascendencia africana. ¿Así que estaba tratando de definir cómo encajar este nuevo grupo de personas en la cultura dominante?” Landis dijo. “Y fue una lucha, una que, yo diría, todavía estamos tratando de enfrentar hoy con algunas de las experiencias que los afroamericanos y los morenos tienen en nuestro estado y en nuestra nación.”

 

Según el Consejo Americano de Inmigración, la mayoría de los inmigrantes en Iowa son originarios de México. Rangel y su hermana están orgullosas de estar entre ellos. Rangel dijo que su próximo gran paso como ciudadana estadounidense es votar.

 

“Estoy como, Oh Dios mío, es como, no puedo esperar porque es mi primera vez que voy a votar. Este es un gran paso para mí”, dijo después de una larga pausa.

 

Rangel y su hermana Adeniyi-Williams estuvieron de acuerdo en que es aún más importante cumplir con este deber ciudadano en tiempos turbulentos.

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