
Las audiencias aceleradas reúnen decenas de casos en una sola sesión. Abogados y defensores advierten que la falta de representación, los avisos tardíos y las barreras del idioma pueden dejar a algunas personas sin oportunidad de defenderse.
Por Isabelle Foland, Des Moines Register
Cientos de inmigrantes de Iowa y Nebraska están compareciendo en Omaha en audiencias migratorias a gran escala conocidas como “mega master”, presididas por jueces que anteriormente trabajaron como abogados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE.
Estas sesiones reúnen decenas o incluso cientos de casos migratorios en una sola audiencia. El Departamento de Justicia de Estados Unidos comenzó a implementarlas en distintas partes del país con el objetivo de reducir la acumulación de casos, pero su alcance ha generado inquietudes entre defensores de los inmigrantes sobre el respeto al debido proceso.
La programación acelerada también puede provocar dificultades prácticas con consecuencias graves, incluida la emisión de órdenes de deportación cuando una persona no comparece.
Las audiencias preliminares, conocidas formalmente como “master calendar hearings”, suelen ser la primera comparecencia de una persona ante la corte migratoria. Durante estas sesiones, los inmigrantes pueden responder a los cargos en su contra e informar al juez si solicitarán alguna protección legal, como el asilo.
Muchas personas desconocen la fecha de su audiencia porque no cuentan con representación legal o no reciben la notificación a tiempo, de acuerdo con la organización de defensa y asistencia legal Iowa Migrant Movement for Justice. No presentarse puede dar lugar rápidamente a una orden de deportación emitida en ausencia, advirtió la organización.
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Kathryn Mattingly, secretaria de prensa de la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Casos de Inmigración, dijo al Des Moines Register que, aunque se atienden numerosos casos durante una misma sesión, cada persona recibe información sobre sus derechos y las presuntas infracciones migratorias que se le atribuyen. También se aborda si cuenta con representación legal.
Para emitir una orden de deportación por incomparecencia, el juez debe determinar que la persona recibió la notificación correspondiente y que el Departamento de Seguridad Nacional demostró que puede ser expulsada del país, explicó Mattingly.
Los especialistas legales de Iowa MMJ calculan que estas audiencias comenzaron a realizarse a principios de junio en la Corte de Inmigración de Omaha, Nebraska, donde se tramitan los casos correspondientes a Iowa, según Elena Casillas-Hoffman, especialista en comunicaciones de la organización.
Desde junio se han celebrado alrededor de tres audiencias “mega master” por semana en Omaha, de acuerdo con las observaciones del Center for Immigrant and Refugee Advancement. Sophia Ibrahimi, directora de comunicaciones del centro, compartió esa estimación con el Register.
Las audiencias grupales no son nuevas, pero su tamaño ha aumentado considerablemente, señaló Suzan Pritchett, profesora de la Facultad de Derecho de Drake University con experiencia en leyes migratorias. Anteriormente, este tipo de sesiones era más común entre inmigrantes detenidos.
El formato puede dificultar que las notificaciones lleguen a personas que no están bajo custodia y que quizá se mudaron sin informar a la corte sobre su nueva dirección, explicó Pritchett.
Durante el año fiscal 2026, la Corte de Inmigración de Omaha ha atendido más de 1,000 solicitudes de asilo, una cifra superior a los 652 casos registrados en 2025, según el Transactional Records Access Clearinghouse, una organización nacional dedicada a recopilar y analizar datos gubernamentales.
Reunir en una misma audiencia a grupos numerosos de personas de distintos orígenes también genera dudas sobre si todos comprenden lo que ocurre, especialmente cuando existen barreras lingüísticas y no se ofrece interpretación adecuada, agregó Pritchett.
¿Quiénes son los jueces de inmigración en Omaha?
Varios de los jueces que presiden estas audiencias en Omaha y otras ciudades del país representaron anteriormente al gobierno federal, incluido ICE.
La Corte de Inmigración de Omaha cuenta con seis jueces. Todos trabajaron durante la última década como asesores legales de ICE y algunos todavía ocupaban ese tipo de cargo pocos meses antes de ser nombrados.
A escala nacional, el gobierno del presidente Donald Trump emprendió una serie de despidos de jueces de inmigración y nombró nuevos jueces con antecedentes laborales dentro del gobierno federal. Algunos de los designados no tenían experiencia previa en derecho migratorio.
Lucas Abbott, Juan Román y Eric Stransky fueron nombrados jueces de la corte de Omaha durante los primeros meses de 2026. Alexandra Larsen, Matthew Morrissey y Abby Meyer recibieron sus nombramientos durante el primer mandato de Trump.
Los jueces que anteriormente representaron al gobierno son evaluados para impedir que intervengan en casos que ellos mismos hayan procesado, explicó Pritchett. Sin embargo, advirtió que todavía pueden llevar al tribunal una “perspectiva de fiscal”, especialmente en el entorno político actual.
“Lo particular de nuestra situación actual es que las contrataciones parecen haberse vuelto más partidistas y estar más relacionadas con la lealtad a la agenda del Poder Ejecutivo que con el conocimiento y la capacidad para tomar decisiones objetivas sobre cuestiones legales complejas”, afirmó Pritchett.

Los jueces de inmigración forman parte del Poder Ejecutivo. Son nombrados por el fiscal general de Estados Unidos y no requieren la confirmación del Senado.
Mattingly señaló que la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Casos de Inmigración evalúa continuamente a sus jueces para garantizar que actúen de manera ética e imparcial y que cumplan la ley. Si se determina que un juez actuó con parcialidad, la oficina está “obligada a tomar medidas para preservar la integridad de su sistema”, agregó.
Estudiante de Derecho de Iowa presenció la primera audiencia masiva
Chase McLaren, estudiante de Derecho de la University of Iowa, asistió el 9 de junio a una audiencia “mega master” en Omaha, considerada la primera sesión de este tipo realizada en esa corte.
McLaren relató al Register que las personas acompañadas por abogados fueron llamadas individualmente. Después, quienes no tenían representación legal fueron agrupados en la audiencia masiva.
De las aproximadamente 75 personas que habían recibido una notificación para comparecer, McLaren contó solamente 19 presentes en la corte.
Durante la audiencia, el juez recomendó a cada una de las personas presentes contratar representación legal y les concedió seis meses para hacerlo. Según McLaren, se emitieron órdenes de deportación contra quienes no comparecieron ese día.
Mientras emitía las órdenes una tras otra y con gran rapidez, el juez exponía los hallazgos correspondientes a cada persona, recordó McLaren.
En uno de los casos, el juez determinó que una familia se había mudado a Idaho y había notificado correctamente a la corte. Aun así, ordenó su deportación porque no se presentó ese día en Omaha, dijo el estudiante.
“Si hubieran tenido un abogado, quizá este habría podido ayudarlos, por lo menos, a intentar trasladar la audiencia a una corte de inmigración más cercana”, dijo McLaren. “Pero no fue así. Ni siquiera tuvieron la oportunidad de intentarlo”.
McLaren advirtió que las personas con procesos migratorios deben acudir a sus audiencias preliminares, pues faltar puede dejar sus casos prácticamente resueltos en su contra.
“Si faltas a la corte, tu caso podría terminarse”, dijo McLaren. “El gobierno ganará si no te presentas”.
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