A mis carnales: la Marcha de las Mujeres, el movimiento “Yo también” y mi cumpleaños.

Por Roberto Carmona

 

La semana pasada fue mi cumpleaños. Cumplí cincuenta y tres años. Lo más relevante de mi cumpleaños es que todos los sábados antes, almuerzo con mis hijas. Ese sábado no hubo almuerzo porque mis hijas asistieron a una Marcha de Mujeres.

No se preocupen, esto no es una historia tipo “soy un tipo sensible”, es una historia tipo de “por qué era tan ignorante”. Con el impulso del movimiento “Yo también”, para ustedes quienes no lo entienden, tendrá sus consecuencias. Las mujeres están siendo serias. Lo sé, porque crie hijas que luchan por sí mismas.

Reflexiono sobre mi cumpleaños en el contexto de momentos significativos de la historia, como “Yo también”. Lo juro, fue un día de 1987, yo tenía veintidós años, terminaba la universidad, la Unión Soviética aún existía, y escuchaba a Santana en mi grabadora y la película “La Bamba” estaba exhibiéndose en el cine.

En 1987, yo estaba en calma, con mi peinado de pelo largo por detrás y corto por enfrente muy popular en el medio oeste, bigote y gafas, levis 501 ajustados, un verdadero hombre al gusto de las damas (al menos, eso pensaba). “juega el juego” era mi lema. Me la pasaba en los clubes y disfrutando de la vida de soltero. Solo importaba yo y cualquier chica que en ese momento estuviera ligando. Mi madre decía, ‘un día, Dios te dará hijas’. Yo contestaba “Whatever (lo que sea) mamá” y me puse mi nueva chaqueta negra “Members Only”, me subí a mi Ford Escort negro y me dirigí al “Club subterráneo” para aprovechar el especial de dos cervezas dobles y bailar al ritmo de Salt & Peppa “Push It “, mientras ponía mi verbo seductor a prueba con la linda chica de Rock Falls de la cual estaba interesado.

¡Bang!! Dos años después, en 1991, se desata la Guerra del Golfo, JFK está en los cines y “Black or White” de Michael Jackson suena en la radio. Las mangas de mi chaqueta “Members Only” esta rasgadas y manchadas con salsa de taco y mostaza, y mi Ford Escort con la transmisión descomponiéndose. Estoy casado con bebés. Ambas mujeres. Tonantzin y Xochitl.

Ahora si me importaba cómo la sociedad trataba a las mujeres. Como padre, tomé muy en serio mi papel de protector de mis hijas. Dejé de aceptar y cuestioné comentarios como “Actúas como una niña”, “Las niñas no hacen esas cosas” y “A los niños no les gustarán si son demasiado inteligentes”. Les recordé a mis hijas, nunca piensen “son menos que” porque son chicas.

En la escuela primaria apoyé y alenté a mis hijas a postularse para el consejo estudiantil. Xochitl estaba en tercer grado y venció a un niño de sexto grado en una plataforma de dibujos animados en la cafetería para el almuerzo. Ella sabía que los alumnos de tercer grado superaban en número a los de sexto grado.

Conforme iban llegando a la adolescencia, les iba hablando acerca de importantes mujeres líderes como Dolores Huerta. Les hice hincapié en la importancia de la educación. En los deportes, mis chicas querían ganar tanto en fútbol como baloncesto, les expliqué que si el árbitro no las veía, le metieran un codazo en las costillas de su oponente (está bien, no soy perfecto).

Tuve discusiones con ellas sobre el poder, los niños, los hombres y el sexo, las puse a leer libros como las “48 Leyes del Poder”, y vimos y analizamos las películas de “El Padrino” para que aprendieran a tener las armas mentales para sortear en sus viajes sus micro-batallas con hombres y mujeres que bloquearan su avance.

Hoy, Tonantzin y Xochitl son mujeres, graduadas universitarias y han crecido hasta convertirse en profesionistas muy inteligentes, orgullosas, tenaces y respetadas. Tuvieron mucha gente buena a su alrededor a lo largo de su viaje. Mi pequeña pieza en el proceso fue ser su modelo masculino.

Por lo tanto, para ustedes, amigos cercanos, papás, hermanos, primos y amigos varones, sean comprensivos y sensibles al Movimiento “Yo También” y por qué es importante para las mujeres en su vida. El respeto y el apoyo serán recíprocos, y ustedes se convertirán en una mejor persona por ello.

Este sábado no tuvimos mi almuerzo de cumpleaños debido a la Marcha de las Mujeres, pero antes de una lagrima y un moco … mis chicas me enviaron un mensaje de texto, el almuerzo de cumpleaños se llevó a cabo el domingo. Fue un gran regalo de cumpleaños pasar tiempo con mis hijas, pero también con mujeres fuertes.

 

Breve biografía:Carmona 1

Roberto Carmona es escritor colaborador de Hola America y es el principal consultor de Carmona Strategic Solutions (CSS). Roberto es un reconocido consultor a nivel nacional que ha llevado a cabo con éxito complejos proyectos en las áreas de desarrollo de liderazgo, diseño de estrategia, coaching ejecutivo, búsqueda de ejecutivos, mercadotecnia estratégica, desarrollo económico y proyectos de cambio organizacional para empresas de Fortune 500.

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